A.M.
Para poder construir, necesitamos un montón de conocimientos y mucho trabajo coherente. Para destruir, necesitamos una maza y algo de trabajo aleatorio. Pero ¿Que pasa si aprendemos a construir con una maza? Eso es el ruido Sagrado.
Si algo hizo mí por este golpe sorpresivo fue mostrarme que hay un par de sujetos que no tiene la más puta idea de quien es Alejandro Matos, pero que han marcado a fuego mi vida tanto o más que otras cosas. Y más aún: muchas de aquellas "otras cosas", que no vienen al caso ahora, probablemente hayan contribuido bastante a una desolación que me llevó a la desesperada búsqueda de algo esperanzador. Esto me hace acordar a don Ernesto Sábato y su obsesión por las matemáticas en su niñez. Pero no es lo mismo. El buscaba la perfección, el mundo inmaculado. Yo buscaba la guerra. Buscaba una forma inteligente de enfrentarme y destruir todo aquello que me había llevado terrenos indeseables. Y creo que Pink Floyd fue el arma para esta guerra. Ellos fueron la esperanza. Podría haber sido otra cosa en vez de ellos, no hay dudas. La asfixia también podría haber sido otra cosa. Podría no haberlo sido. Así es como no puedo imaginarme estos casi 30 años sin la inteligencia bestial de estos tipos.
A Ingmar Bergan lo conocí buscando en www.imdb.com algún título que tuviera que ver con mi disco, es decir que incluyera la palabra PERSONA. Mejor dicho, me metí en su obra gracias a Persona, porque en realidad ya lo había sentido nombrar. Lo que encontré fue una magnífica manera de hacer ruido. En esa y en todas las películas que vi, que no fueron muchas.
Muchas personas se pusieron tristes por la muerte del director. Pero esa tristeza es más parecida a la pérdida de un ser querido que a la de un artista que nos dejó de garpe porque murió absurdamente en medio del esplendor o de una carrera prometedora. El viejo no tenía la menor deuda con el cine. Incluso su última película es algo valioso. Y tenía 86 años cuando la hizo. Tal vez el dolor venga de la evidencia de que la muerte siempre gana, cosa que él mismo se encargó de remarcar en una de sus películas más famosas y en varias otras.
La cuestión de qué cosa es triste, depresiva, desesperada, angustiada, catártica y etc etc. siempre estuvo en manos de la más recalcitrante subjetividad y por lo tanto, siempre será discutida. Todas estas categorías relacionadas con el abismo siempre me interesaron. Pero no estamos hablando de género, sino de impacto. O sea, siempre habrá quien se encoja de hombros preguntándose donde está el bajón. En este caso, salvo en casos los temas de Portishead y Radiohead, yo soy quien se lo pregunta. Tal vez se refieran a las letras. Yo creo que se trata más de abrir el abanico artístico, incluyendo artistas que son tan depresivos como Piñón Fijo. Ok, entonces yo voto a Robert Smith como mejor cantante de Blues.
De mi lista, solo van 4 que me acuerdo ahora.
Ain't Gonna Rain Anymore – Nick Cave
Espejismo – Patricio Rey y Sus Redonditos De Ricota.
Nobody Home – Pink Floyd.
Inner Garden – King Crimson