Para poder construir, necesitamos un montón de conocimientos y mucho trabajo coherente. Para destruir, necesitamos una maza y algo de trabajo aleatorio. Pero ¿Que pasa si aprendemos a construir con una maza? Eso es el ruido Sagrado.
domingo, 9 de agosto de 2009
miércoles, 1 de julio de 2009
MISSA FURIOSA. es una obra de Thierry Zaboitzeff de la que recién me enteré ayer, buscando algún video. De modo que mucho no puedo decir. Excepto que me fascina.- Este sujeto fue uno de los brazos de Art Zoyd hasta mediados de los 90.Art Zoyd (artífice fundamental de la música RIO y Avant prog) fue para mí una tesis en cuanto a música exasperante de la cual uno no puede despegarse así nomás. Tanto que tal vez esto que me parece simple probablemente no lo sea tanto. Es que he perdido sensibilidad. Afortunadamente.
martes, 11 de noviembre de 2008
Muerte arrebatadora y Rick Wright me suenan muy cercanos. No se como sucedió, aunque parece que fue algo veloz, pero la desaparición de Richard hace casi dos meses me alteró un poco. No se trata simplemente de un sueño que no llega a buen puerto. De hecho si es por "darse el gusto" yo ya había visto a Pink Floyd en 1994.
Si algo hizo mí por este golpe sorpresivo fue mostrarme que hay un par de sujetos que no tiene la más puta idea de quien es Alejandro Matos, pero que han marcado a fuego mi vida tanto o más que otras cosas. Y más aún: muchas de aquellas "otras cosas", que no vienen al caso ahora, probablemente hayan contribuido bastante a una desolación que me llevó a la desesperada búsqueda de algo esperanzador. Esto me hace acordar a don Ernesto Sábato y su obsesión por las matemáticas en su niñez. Pero no es lo mismo. El buscaba la perfección, el mundo inmaculado. Yo buscaba la guerra. Buscaba una forma inteligente de enfrentarme y destruir todo aquello que me había llevado terrenos indeseables. Y creo que Pink Floyd fue el arma para esta guerra. Ellos fueron la esperanza. Podría haber sido otra cosa en vez de ellos, no hay dudas. La asfixia también podría haber sido otra cosa. Podría no haberlo sido. Así es como no puedo imaginarme estos casi 30 años sin la inteligencia bestial de estos tipos.Y ahí estaba Rick, y muy poco me importa lo que significara para la prensa, y mucho menos los pormenores que incluyen peleas, despidos, intransigencias, cocaína, dinero, mediocridades, aislamientos, vacíos, rescates, conveniencias. Tampoco estoy hablando de música, porque es bien sabido que en el rock la música es la punta del iceberg de todo lo mencionado y mucho más. Incluida la esperanza.
La prensa, incluso la prensa especializada dedicó una notita a la muerte de alguien que parecía tener mucha suerte de haber estado con Pink Floyd, y al que gilmour parecía haber puesto en el escenario como un enano de jardín que ayudaba a la esperanza de una reunión o en todo caso hacía que fuera más gente a verlo (medio Pink Floyd no es poca cosa). Pero claro...La prensa tampoco tiene la menor idea de quien es Alejandro Matos y lo que para mí (Alejandro Matos, casualmente) simboliza esta muerte. Este señor había dado mucho. Mucho más de lo que se cree. Y también no dio lo que uno hubiera esperado. (justamente, hace más de un año decía lo opuesto de Ingmar Bergman). Creo que a su obra Broken China le faltaron un par de sucesores. Pero en todo caso eso también pasa con Roger Waters, que está meta girar pero no con un disco nuevo. Bueno, al menos está meta girar. Habrá que ver como me siento cuando Roger o David ya no estén con nosotros. Espero que no sea pronto. Después de todo estoy hablando de la esperanza. Y uno tiene la esperanza de que sigan haciendo de las suyas mucho tiempo más. Eso sí, cuando uno de ellos ya no esté entre nosotros, seguramente habrá un homenaje periodístico gigante. Las mayorías tienen la decisión, levanten la mano los que saben quien es el muertito.
Claro que...
El único disco de Pink Floyd en el que no estuvo Richard Wright fue The Final Cut. Y se nota. TFC es una bella obra de canciones de Roger Waters donde Gilmour metía un solo de vez en cuando y Nick Mason, no se bien que hacía. O sea que en el mejor de los casos no era un disco de Pink Floyd. Supongamos que Rick era un tapado, con poco caracter, incluso que era un mediocre. Aún así, Pink Floyd lo necesitaba más que Roger Waters. No para la fastuosidad del intelecto que nos deja boquiabiertos y nos hace hablar por horas del megarock. No para alabar a emperadores del arte que se cortan solos y arman su propio imperio, algo que a los seres de este mundo nos encanta aunque cuando se trata de elegir un artista pensamos democráticamente, es decir, el éxito y la calidad tienen bastante que ver. Pink Floyd necesitaba a Rick para ser Pink Floyd. Puede no ser mucho, tomando en cuenta que cualquier bobo cree que agarra un teclado y es Rick Wrigth. Pero es mucho, porque ese bobo no lograría ni por la fuerza que Pink Floyd sea Pink Floyd.
Celebro que Sir David Gilmour lo haya invitado a ser parte de su disco y su gira. Parece ser alguien que entendió como se arma la cosa.
...Basta escuchar los temas de Pink Floyd tocados en vivo por Roger Waters y su banda.
viernes, 26 de septiembre de 2008
miércoles, 17 de septiembre de 2008
miércoles, 13 de agosto de 2008
Hace 20 años, ni en pesadillas me hubiera imaginado que iba a llegar el día en que pudiera disponer de un Yamaha DX7 para hacer mi música y mi respuesta sería...no me sirve.
miércoles, 21 de mayo de 2008

Me fui un mes a córdoba. Leí un libro de Dostoievsky que ayudó a catalizar y exponer mi neurosis que era momentánea hasta por ahí nomás. Había una necesidad consciente de estar tranquilo, de bajar mis revoluciones, pero había una necesidad inconsciente de apretar el acelerador para llevar esta situación hasta las últimas consecuencias. Y como lo inconsciente funciona como un franco tirador, generalmente gana, y no hay voluntad que valga. No solo fue el libro que leí, también fueron las películas que vi, el ambiente en el que me movía, los problemas sin resolver que había tenido, los problemas nuevos que seguía generándome, las frustraciones en el ámbito vocacional, las dudas sobre aquellas personas en que debía confiar, la creciente indiferencia y resentimiento con el pensamiento religioso y por sobre todo mi obstinación masoquista que incluía, entre otras cosas que no voy a mencionar, estar un mes deseando tener el disco de Reincidentes y hacer poco o nada para conseguirlo, por más que fuera poco probable que pudiera en ese momento.
Volví el 26 de enero y por fin, el 27 tuve en mis manos "nuestros años felices", el primero o segundo disco de Reincidentes. Pero como esto parece una historia de Hallmark channel, es importante aclarar que a mi equipo de música no le funcionaba la compactera. Tenía que conseguir alguien que pudiera grabarmelo en cassette, pero casi todos los conocidos estaban de vacaciones, excepto quien me lo grabó.
Estaba buscando algo, queriendo cambiar algo. No era un capricho. Cuando conseguí la música, estuve un mes con el cassete en mi walkman sin escuchar otra cosa. Apenas mi música cuando ensayaba. Y sin embargo, aún hoy sostengo de que no estaba alienado o que hubiera en la obra mensajes subliminales que me consumían el pensamiento. Sencillamente hubo una conexión. No era la primera vez que me pasaba con un artista. Pero había algunas cosas que SÍ me habían pasado por primera vez.
EL UNDER
En aquel recital del 3 de diciembre de 1996 estuve con un colega, bajista de mi banda de entonces. Los dos quedamos muy impresionados. No se él, pero a mí no solamente me impresionó su performance. Lo que estaban haciendo era patológicamente desafiante. Me di cuenta de que Reincidentes jamás sonarían en un circuito de lo que en el momento se entendía como Rock. (cosa que no ha cambiado mucho). Puede que ellos no lo hayan pensado jamás de semejante manera, pero se podía percibir lo que yo llamaría una "obstinación under". Y eso no es lo mismo que decir "obstinación por el under".
Fueron justamente estos tipos quienes pusieron en mi mente la semilla de un pensamiento que representa para mí un norte fundamental: "para qué te vas a hacer el simpático, si igual te van a dar un cachetazo". Lo entendí ese día mejor que nunca. El éxito tiene una cuota de suerte demasiado grande como para imponerle una fórmula. Y sabemos muy bien, que la fórmula que más se usa pasa por meter mano a aquellas cosas que más queremos. (además, justamente por lo expuesto, el éxito proveniente de tal formula es una coincidencia). Cuando esa es nuestra brújula, solamente hacemos lo que nos conviene tamizado por el extraño eufemismo "de que hacemos lo que queremos". (...bueno, no tan extraño).
Lo primero que me dijeron es que sonaban muy parecidos a Nick Cave and The Bad Seeds, o mejor dicho, que le afanaban mucho. En ese momento coincidí muy poco. Luego menos. Entendí que Reincidentes sonaban radicalmente distintos a cualquier cosa que yo hubiera escuchado. Excepto a Nick Cave, que sonaba radicalmente distinto a cualquier cosa que yo hubiera escuchado. Excepto reincidentes. Aquellas cosas muy puntuales que marcan las diferencias entre estos artistas y otros, son tan evidentes que no es muy probable que se pueda desviar la atención hacia otra cosa en una primera escuchada. Y en esto sí, coinciden, o coincidían bastante allá en la segunda mitad de los noventa.
Luego surgieron otras influencias y la banda siguió creciendo. Debo haberlos visto unas 40 veces, lo cual en realidad no es mucho promedio para 10 años. En esos recitales me mostraron la dinámica como nadie. Tocaron con niveles atroces de inspiración y con automáticos muy respetables, (nunca me decepcionaron). Estrenaron temas incompletos que se convertirían en clásicos. Cambiaron arreglos, acertaron y pifiaron alevosamente con esto, se sorprendieron alguna vez que no los dejaban bajar del escenario, tocaron entre los 5 más o menos 30 instrumentos distintos, fueron la banda mimada de cierta publicación que me resisto a mencionar, tocaron en festivales en francia, suecia, y no me acuerdo qué más.
Entonces me viene a la cabeza la idea inculcada de lo que es crecer. Estos tipos llegaron lejísimo, no solo físicamente. Pero el estadio Pepsi de ellos fue el ND ateneo, tal vez la trastienda. Recuerdo alguna vez haber bromeado a la salida de un show en la trastienda con que yo los seguía desde que eramos 150. Ese día habremos sido 300 ó 400.
Ellos fueron el emergente (aunque sin pretensiones, ni banderas) de todo un rock con brillo propio, que no suele estar en los medios masivos, ni en los especializados que se tiraron para el lado del rock barrial. Pero aún fueron más allá. Ni siquiera era totalmente Indie, totalmente Alternativo, totalmente nada. Tal vez por eso ellos decían no pertenecer al rock. De alguna manera yo digo lo mismo. Pero no es justo. Estos tipos expresaron un tipo de rebeldía más que ningún otro rockero oficial: la excelencia. O sea, el esafío de hacer lo que a uno se le canta las pelotas abundó, justamente por la devastación cultural y las facilidades tecnológicas de la época. Pero la excelencia de Reincidentes los puso también en otro lado. Y eran distintos, repito, pero muy , muy distintos.
jueves, 15 de mayo de 2008
La primera vez que escuché a Reincidentes me gustaron pero solo fueron dos temas. Era en el paseo de la Infanta al aire libre y yo llegué tarde a verlos (en ese momento había una estación de radio en el lugar). Lo más interesante de esa experiencia fue que exhibían una estética totalmente distinta. Y su música también lo era.
Meses después, más exactamente el 3 de diciembre de 1996, los ví en un recital completo en lo que ellos llamaban Peña Negra. Si tuviera que definirlo brevemente, creo que salí totalmente revirado. Tal vez no sea exacto pero se acerca bastante. En realidad yo ya estaba atravesando un período de mierda. Y tal como me había pasado casi 10 años antes, venía un artista a tirar una especie de salvavidas al aquellas depresiones, stress, ansiedad, insomnio y otras cosas poco recomendables.
Claro, es justo aclarar que desde aquel año hasta el viernes en que me enteré que no iban a seguir pasaron muchas cosas. No solo estados románticos de conciencia y no solo rescates emotivos.
Los ví por última vez en el planetario. No me lo olvido más y ellos tampoco. Llovió muy fuerte todo el recital y aparte de la acostumbrada actuación de alta calidad se la pasaron dando las gracias, porque a pesar del agua nadie tuvo ni la lejana idea de moverse.
lunes, 18 de febrero de 2008
http://www.umiargentina.com/fallo080208.html
lunes, 7 de enero de 2008
Si alguien revela algo fuera de lo común y se niega a delatar la fuente con la expresión "me lo contó un pajarito" seguramente será tomado por una persona intrigante, reservada, astuta, tal vez temerosa. Si en cambio alguien cuenta algo fuera de lo común y cuando se le pregunta la fuente dice: "me lo dijo Dios" es tildado de loco. Por eso no creo en Dios: es menos confiable que los pajaritos.
domingo, 25 de noviembre de 2007
Yo pertenecia a esas familias en las que el rock estaba visto casi como algo demoníaco. Lo natural es que me sienta lejano a lo que se decía y pensaba en aquellos tiempos y en ese contexto (justamente mientras escribo esto escucho Le Champ des l'Armes de Art Zoyd) Pero esa misma naturalidad me ha llevado más lejos aún, y así es como mi lejanía se fue a un extremo más grande y lo que parecía ruido hoy me parece pobre.
Se vuelve insólito repetir las palabras de aquellos días en boca de quienes me rodeaban. Pareciera que yo no soy el mismo que las escuchaba, con ojos abiertos asombrados, y reverentes. Y por supuesto, esas palabras se hacían mías. O sea, re-significar todo aquello en un contexto más grande no debe ser poca cosa. Esto seguramente tiene que ver con un próximo post relacionado con mi trabajo en gestación. Hablando pura y exclusivamente de una cuestión estética, tratar de pensar qué significaba ruido, animalidad, degeneración, retorcimiento, decadencia se vuelve complejo, y eso que no incluyo toda la cuestión ideológica a la que se hacía referencia.
Me acuerdo de dos hitos notables: una película y un recital...
martes, 6 de noviembre de 2007
Buena señal, ya me estaba poniendo nervioso. Desde hace varias semanas vengo mandando una nutrida cantidad de mails referentes a aquello de "se busca tecladista" - "se ofrece tecladista", pero nadie me había contestado ni siquiera para decirme que me dedique a otra cosa.
Hasta hoy. Habrá que ver como sigue. Si es una novelita no es mi culpa.
miércoles, 31 de octubre de 2007
Acá se puede escuchar algo de lo que hace.
jueves, 4 de octubre de 2007
martes, 21 de agosto de 2007
La experiencia fue buena. Lo que recuerdo es haber tenido en mi adolescencia cierta aridez en la escucha. Hoy, merced a mi obstinación con entender algunas estructuras (a mucho de eso yo le llamo ruido) sencillamente fue una audición placentera y no hubo aridez alguna.
Realmente no recordaba más que algunas cosas escuchadas recientemente en programas de progresivo vernáculos y la sensación ya mencionada. Así que me puse a buscar algo y encontré la historia de la banda. No se si tengo que lamentarme de que la banda no haya seguido, las cosas fueron duras en ciertas épocas para el progresivo y algunos no iban a poder pasar la prueba. Según se comenta por ahí (no solamente en wikipedia) los Gentle se simplificaron cada vez más según los tiempos que se presentaban. Quien sabe, tal ve se hayan equivocado. Tal vez no hayan nacido para explotar un gramo de simpleza. Tal vez no hayan sido tan simples como se dice. O tal vez eran otras épocas, y no haya existido en aquellos años forma alguna de concebir continuidad sin ser un suceso.
jueves, 2 de agosto de 2007
A Ingmar Bergan lo conocí buscando en www.imdb.com algún título que tuviera que ver con mi disco, es decir que incluyera la palabra PERSONA. Mejor dicho, me metí en su obra gracias a Persona, porque en realidad ya lo había sentido nombrar. Lo que encontré fue una magnífica manera de hacer ruido. En esa y en todas las películas que vi, que no fueron muchas.
Muchas personas se pusieron tristes por la muerte del director. Pero esa tristeza es más parecida a la pérdida de un ser querido que a la de un artista que nos dejó de garpe porque murió absurdamente en medio del esplendor o de una carrera prometedora. El viejo no tenía la menor deuda con el cine. Incluso su última película es algo valioso. Y tenía 86 años cuando la hizo. Tal vez el dolor venga de la evidencia de que la muerte siempre gana, cosa que él mismo se encargó de remarcar en una de sus películas más famosas y en varias otras.
sábado, 28 de julio de 2007
Aquí se puede ver el top ten de canciones tristes según la revista Rolling Stone.
La cuestión de qué cosa es triste, depresiva, desesperada, angustiada, catártica y etc etc. siempre estuvo en manos de la más recalcitrante subjetividad y por lo tanto, siempre será discutida. Todas estas categorías relacionadas con el abismo siempre me interesaron. Pero no estamos hablando de género, sino de impacto. O sea, siempre habrá quien se encoja de hombros preguntándose donde está el bajón. En este caso, salvo en casos los temas de Portishead y Radiohead, yo soy quien se lo pregunta. Tal vez se refieran a las letras. Yo creo que se trata más de abrir el abanico artístico, incluyendo artistas que son tan depresivos como Piñón Fijo. Ok, entonces yo voto a Robert Smith como mejor cantante de Blues.
De mi lista, solo van 4 que me acuerdo ahora.
Ain't Gonna Rain Anymore – Nick Cave
Espejismo – Patricio Rey y Sus Redonditos De Ricota.
Nobody Home – Pink Floyd.
Inner Garden – King Crimson
miércoles, 20 de junio de 2007
domingo, 10 de junio de 2007
jueves, 17 de mayo de 2007
Recomiendo a este compositor-físico francés. Cualquiera de sus obras. Si por alguna de esas coincidencias de la vida tuvieras en tu computadora el Flight Simulator o el Age of Empires, también es recomendable que bajes el sonido del simulador o del juego y dejes sonando a este señor.
Jean Claude Risset es uno de los más interesantes compositores de música electroacústica que he escuchado. Básicamente porque un simple oído mortal no tiene que convertirse en el superhombre de Nietzsche para descubrir donde está la música. Hay dos cosas que lo distinguen de muchos colegas. Primero Tiene una solida formación académica y científica. Segundo: tiene una sensibilidad aplastante. Su principal labor fue justamente la de llevar a buen puerto la electrónica en la música y parece que supo valerse equilibradamente de estas dos virtudes.
En los 60, a muchos les habría venido perfecto escuchar a JCR para acompañar un viaje de ácido. Hoy, aparte de encontrarlo interesante para alguna simulación o juego de estrategia, pienso que el viaje no es de ácido. Es de suburbios, callejones, o en todo caso cavernas, lagos subterráneos. Total ausencia de vida vegetal o animal, a excepción de algún solitario vagabundo urbano o algún insecto gigante. O algún fantasma en vías muertas. Esto, que en un principio asusta, es ruido sagrado y cada cual puede hacer lo que quiera, incluso ponerle árboles o mascotitas. Lo importante es dar un paso.
No tiene mucho que ver con el rock. No fue escuchado en el club y probablemente no lo sea. Pero hay una paradoja interesante en esto. Podría perfectamente ser materia prima para mezclar en un disco de progresivo, sin embargo esto no significa en absoluto que el rock progre sea más grande o se esté fagocitando esta música.
Aquí acerco unos links interesantes. Algunos en inglés, Un idioma con el que ni él ni yo nacimos, pero que se deja entender algo.
http://en.wikipedia.org/wiki/Jean-Claude_Risset
http://composers21.com/compdocs/rissetjc.htm
http://ec.europa.eu/research/rtdinfo/special_as/print_article_820_es.html
Ah, también se puede escuchar con la BBC 4, al igual que The Noise & The City.
lunes, 14 de mayo de 2007
Estoy harto de aquellos a los que no les gusta el rock en ninguna de sus formas e intentan acercarse y encontrar puntos en común, como si a uno le hiciera falta. Entonces ¿que es lo que hacen? Se ponen a hablar de los Beatles, y por supuesto se ahogan en frases hechas (no se por quien) entre las cuales se luce "todo lo que se hace hoy salió de Lobitls".
¡VAYANSE AL CARAJO!
jueves, 26 de abril de 2007

No puedo hablar objetivamente de esta banda. Tiene una gran cantidad de obras, por lo cual bien podría tener algún bodrio sin culpa alguna. Pero yo no encuentro ese bodrio. Motivo de sobra para elegir Fear of a Blank Planet, salido hace poco, para escuchar con mis amigos. Uno de ellos propuso compararlo con otra obra de la banda, Deadwing, el disco anterior.
Nunca me decepcionó Porcupine Tree. Eso es algo sentimental, pero si quiero ser un poco más objetivo, no me cabe duda que le han dado una mano tremenda al progresivo de los últimos años. Esto ha puesto de mal humor a cierta gentecita que se dedica al género. Es decir, nunca falta quien habla del "verdadero progresivo". Y PT según ellos, está un poco apartado del género...qué idiotas.
Sus aportes a veces metaleros, (Incluso por momentos exhiben una compleja actitud de metal extremo mezclado con sinfonismo), a veces de trip hop, le han dado a la psicodelia de los primeros tiempos una dimensión renovada y superior. Eso no les quita ni un gramo de teatralidad, densidad, complejidad, conceptulidad tan características del progresivo. A tal punto que -insisto- muchos, incluso quienes no deberían, se quedan arafue.
miércoles, 11 de abril de 2007
JUEVES 19 DE ABRIL 21 HS.
LOCA BOHEMIA -
AV. LA PLATA 727
CIUDAD DE BUENOS AIRES.
ENTRADAS $8 C/Consumision
Entradas Anticipadas: www.alejandromatos.com.ar
Persona
domingo, 25 de febrero de 2007
Más allá de la risa nada estruendosa que esto provocó, debo decir que es el disco de Peter donde más me gusta su banda, al menos en estos tiempos. Las composiciones y la voz de este señor son iguales que siempre, o sea, queman.
Y eso me lleva a Singularity, disco nuevo de PH. Yo era el único que lo había escuchado. Como a veces se pone arduo cuando uno genera demasiadas expectativas, no adelanté mucho. Cuando terminó la conclusión fue complementaria con la del anterior disco. El trabajo en banda no es mi preferido, y las composiciones y la voz de Peter siguen siendo impresionantes. O sea, uno puede decir que afortunadamente sigue haciendo cosas que ponen de cabeza a cualquier sujeto que le dedique una escuchada. Esto relega al milésimo puesto la cuestión de orquestación, que si bien no parece ser tan arreglada como en Roaring Forties, está a años luz de ser mala. Peter brilla por más que se haga el oscuro. Aquí predominan las canciones y la obra crece en tensión hasta llegar a algo que no es lo que se diría una apoteosis sonora, sino más bien...no sé como llamarlo. Pero el último tema (Llamado White Dot) nos pone de cabeza, no hay dudas. Por lo mismo de siempre, 9 puntos para este chiflado.
Acá hay una interesante ficha técnica en www.progarchives.com. que por otro lado se ha vuelto un sitio fundamental de consulta.
domingo, 11 de febrero de 2007
Debido a cierta recomendación que alguna vez me hicieron acerca de este artista me puse a investigar y encontré estas obras. La primera impresión que tuve es que nunca en mi vida había escuchado semejante combinación sonora al servicio de una intención muy clara: los temas suenan desesperados y desesperantes, dolientes, por momentos asfixiantes, desolados, es como si estuviéramos metidos en el medio de la lucha contra todo lo que es oscuro, porque las obras no son precisamente un regodeo de oscuridad, sino el ruido de los objetos que nos chocamos mientras buscamos la luz ¿se entiende?
Luego lo presenté en una reunión del Club del Ruido. Salió redondo. Esta forma de sonar no le era familiar a nadie, pero pronto todos se sintieron atrapados por los climas que se fueron entrelazando. Esto, que suena a cliché espantoso de crítico más espantoso, en realidad se justifica solo, nada más escucharlo. Cuando termina el disco uno se da cuenta de que su cabeza está en otro lado.
No todos coincidieron en mi definición del párrafo anterior (para algunos Sí es un regodeo de oscuridad) pero todos quedaron realmente gustosos de escucharlo. Es que aunque puede que ellos estén en lo cierto, la obra no deja de ser una joya.
Cuando hablo de "combinación sonora" me refiero a cuestiones técnicas: las modulaciones desconcertantes, las armonías con acordes alterados, con quintas disminuidas, menores con séptima mayor, en una guitarra casi solitaria que se balancea sobre sonidos ambientales desoladores que remiten a una habitación vacía y rancia, una plaza de juegos tapada por la nieve, un televisor encendido que nadie mira y muchas imágenes que dependen del oido de quien recibe esto.
Y hay dos cosas algo para destacar. Por un lado la poesía es jodidamente buena, y por otro lado la calidad vocal es tanta que no será fácil encontrarla en cantantes de rock nacional. (aunque tampoco imposible)
Aparte del mencionado trabajo, que tiene algunos años, se puede encontrar alguna cosa más nueva en esta dirección.
Si entrás, fijate las influencias que tiene este artista. Disfrutalo, sufrilo, sacalo. No es probable que te sea indiferente.




